Solo en lo que va de este año, 300 chilenos han solicitado invertir en el país luso, principalmente en bienes raíces. Los nacionales prefieren la Golden Visa, una visa por inversión en bienes inmuebles que permite la residencia permanente en el país viviendo solo siete días al año, optar a la residencia tributaria y tras cinco años obtener la ciudadanía.
Distante de Chile 10.564 kilómetros, en el último tiempo Portugal se ha convertido en un destino familiar para los chilenos. Y no solamente por sus atractivos turísticos. La estrategia de atracción de inversiones del país luso ha despertado el interés de inversionistas chilenos, sobre todo en el último año, especialmente para buscar oportunidades en el rubro inmobiliario. Los nacionales están optando por la Golden Visa de Portugal, una visa por inversión en bienes inmuebles que permite la residencia permanente en el país luso, y tras cinco años obtener la ciudadanía.

‘Hoy Portugal se ha convertido en uno de los países europeos al que apuestan los inversionistas chilenos para diversificar sus portafolios y abrir oportunidades de residencia. En el último año, hemos visto que las solicitudes de chilenos para inversión se han multiplicado por 10. Se han recibido 300 solo en este año y debieran seguir aumentando’, destaca Matías Apparcel, director de la Cámara de Comercio Chile-Portugal y socio de AUV abogados.

Destaca que el programa Golden Visa fue creado en 2012 para inversiones de 280 mil euros en bienes raíces ($275,6 millones). Explica que una de sus principales ventajas es que los inversionistas no necesitan vivir en Portugal para obtener el permiso de residencia: basta con permanecer siete días al año. Con ello, es posible acceder al derecho de vivir, trabajar y estudiar en ese país, además de desplazarse libremente por 26 países de la Unión Europea, beneficios que son extensibles al inversor calificado y a su familia directa.

‘Como tienes la calidad de residente civil, puedes adicionalmente acogerte, si así lo quieres, a la residencia tributaria o fiscal en Portugal, a través de un programa que se llama Residencia No Habitual. Y la gracia de ese régimen tributario es que durante 10 años no pagas impuesto por las rentas que se generan fuera de Portugal y solo pagas el 20% por la renta que se genere en territorio portugués’, subraya Apparcel. En régimen normal, dice, el inversionista de un bien inmueble tributa en Portugal el 28% por las rentas provenientes del arrendamiento de ese bien raíz.

Menciona que las alternativas para invertir en inmuebles son varias. Explica que el programa contempla una inversión directa en bienes raíces por un monto que comienza en 280 mil euros ($275,6 millones) para zonas de baja densidad para renovación. En el caso de adquisiciones en lugares de alta densidad, el monto mínimo de inversión es de 500 mil euros ($492,1 millones).

Otra opción es invertir a través de fondos de inversión privados (FIP) constituidos en Portugal, que, a su vez, invierten en propiedades, en el área agrícola y tecnológica, y para lo cual se requiere un mínimo de 350 mil euros ($344,5 millones). ‘Entre el 60% y 70% es inversión inmobiliaria directa, el resto se materializa vía fondos de inversión. Y la media de inversión chilena está en torno a los 300 mil euros ($ 295,3 millones)’, detalla. La inversión puede ser en viviendas o en locales comerciales, oficinas, apart hoteles, etc.

Las zonas altamente demandadas son Lisboa, Porto y Algarve, así como las áreas costeras de Setúbal y Costa de Prata.

El exembajador de Chile en el país luso Pedro Pablo Díaz complementa, y subraya que ‘Portugal despierta un gran interés de chilenos, porque es un país que ofrece una tremenda estabilidad y certeza jurídica, cuenta con instituciones sólidas, además de tener seguridad y orden. Es un país competitivo, con mano de obra calificada, con oportunidades y estabilidad política. Es un gran país para vivir y para invertir’.

Cifras consulares extraoficiales estiman que al cierre de 2022, los chilenos que efectivamente habrán concretado una inversión —de cualquier tamaño y en distintos rubros— en Portugal en los últimos tres años serán al menos 400.

Laboratorio made in Chile

‘Invertí en octubre del año pasado en un fondo portugués que me ofrece una rentabilidad que fluctúa entre 3% y hasta 7% anual. Cuando se venda el activo y se liquide el fondo, me darán una rentabilidad mayor’, menciona un empresario chileno del rubro inmobiliario que prefiere no revelar su nombre. ‘No quiero que crean que me estoy yendo de Chile y que estoy sacando los capitales, solo estoy explorando opciones para diversificar mi cartera de inversión y de riesgo’, recalca. Como él, son varios los inversionistas chilenos que se han aventurado en el país luso, pero que prefieren el anonimato.

Hay otra rama de chilenos que también está invirtiendo en tierras portuguesas fuera del rubro inmobiliario. Es el caso de Carlos Avilés, socio del laboratorio Initi SpA, junto a su esposa Raquel Oyarzún. Se trata de un laboratorio de biología
molecular, con sede en Puerto Montt, enfocada en la industria acuícola.

Cuenta que tras descartar Australia y Nueva Zelandia, optaron por Portugal, luego de encargar un estudio de mercado en que detectaron una oportunidad de crecimiento importante para el laboratorio, en el negocio del muestreo y prevención de enfermedades infecciosas en la acuicultura: Portugal es el país de la comunidad europea que más pescado consume per cápita.

‘La industria salmonera tiene un enorme potencial allá, le queda mucho por crecer, está en una etapa mucho menos desarrollada que en Chile’, cuenta Avilés.

En lo inmediato, dice, están en camino de constituirse como sociedad en Portugal, aunque llevan más de ocho meses contratando servicio comercial en el país luso. ‘Estamos armando primero nuestra cartera de clientes. Estamos prospectando Lisboa, Porto, Setúbal y Aveiro’, detalla. En principio iban a abrir el laboratorio allá, pero prefirieron tomar un camino más cauteloso: montar primero una unidad de toma de muestra y subcontratar los análisis con laboratorios allá. ‘Una vez que estemos consolidados, vamos a invertir en el laboratorio. Mientras tanto, en octubre esperamos comenzar a operar en Portugal’, indica. La idea en un tiempo más, menciona, es llevar a profesionales chilenos allá y la estrategia de ellos como inversionistas, apunta, es ‘crear una empresa y después esa empresa nos contrata; ahí entramos con visa de trabajo.

La Golden Visa requiere una inversión más cuantiosa’. – “Como tienes la calidad de residente civil, puedes adicionalmente acogerte a la residencia tributaria o fiscal. Y la gracia de ese régimen tributario es que durante 10 años no pagas impuesto por las rentas que se generan fuera de Portugal y solo pagas el 20% por la renta que se genere en territorio portugués’. Matías Apparcel, Director de la Cámara de Comercio Chile-Portugal.

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